jueves 25 de noviembre de 2010

Despertar


No teníamos nada, vivíamos cabalgando sobre el tiempo, soñábamos con poderosas alas de animales legendarios, éramos ajenos a la rutina del mundo y el calor de nuestros cuerpos nos protegía de cualquier forma que pudiera adoptar el dolor.
Siempre era primavera, no existía el frio, no había mal, las lágrimas se habían extinguido.
Pero un dia, inesperado dia, la realidad atravesó nuestras defensas y se llevó la inocencia de nuestro mundo dejando una herida de profunda confusión y triste abandono.
Aún nos quedan la pasión y el cariño, y la incertidumbre de no saber que será de nosotros.

2 almas:

Belsan dijo...

Todos añoramos los prados verdes y soleados de la inocencia, pero personalmente no lamento que se convirtieran en los mares embravecidos y teñidos de sangre que trajeron consigo la realidad y el dolor. En eso consiste la vida.

Lycankali dijo...

Hay que luchar contra las mareas y los tormentosos cielos, al menos cuando lo logras es más placentero que lograrlo porque si.