sábado, 29 de noviembre de 2008

Pide un deseo


No voy a negar que, en mi interior,
he anhelado,
más que nada en este mundo,
tu regreso.

Verte otra vez sonreir a mi lado,
caminar agarrada a tu mano,
compartir un porro,
y olvidar el pasado.

He superado todos los obstáculos,
con el recuerdo de tu olor aquí impregnado,
de tus ojos afilados,
creyendo que seguíamos unidos
que nadie podía separarnos.

Y que tonta soy si aún sigo sintiendo
en mis entrañas, muy adentro,
tu incansable fuerza latiendo,
si, tiene que ser amor verdadero...

No puedo controlar donde soplará el viento,
caprichoso, como mi corazón,
por encima de la razón
se instala el deseo.