miércoles, 29 de octubre de 2008

Como empecé a vivir en el mundo de Pan

Ciertamente siempre he vivido rodeada de sueños, o como dice mi novio, en el mundo de la piruleta. Es bastante normal teniendo en cuenta que no hubo un televisor en casa hasta que cumplí los 16.
Desde muy niña mi madre me abrió las puertas de la literatura y mi padre, inconscientemente, me hizo descubrir el paraíso de los comics, pero yo lo único que quería era no ser el bicho raro del colegio que no tenía tele. Así pues, mi madre tomó una decisión y se dirigió a mi de la siguiente manera:
-Tomá este libro, me dijo, y cuando lo terminés te compro una televisión. Era una novelilla corta, sin dibujos, solo palabras y más palabras. El título, "Robots", y el dibujo de la portada llamaron mi atención. Miré a mi madre y asentí. Ella sonrió pensando en su triunfo y me contó una historia:
-Cuando eras chica y aún no sabias leer te encantaba hojear la enciclopedia francesa de tu abuelo. Te pasabas horas con esos tomos que eran tan grandes como vos. Recordaba esa enciclopedia, ahora hecha polvo y llena de humedad, una pena, no pude salvarla del deje que había en casa de mi abuela.
Por supuesto mi madre jamás compró el televisor, cuando terminaba un libro ella ya me venía con otro y otro y otro más. Hasta que dejé de insistir con el tema.